Bután apuesta por un Bitcoin verde para fortalecer su economía
Bután bitcoin verde no es solo una idea llamativa, sino una estrategia nacional real. Desde 2019, el país ha estado minando Bitcoin silenciosamente usando su energía hidroeléctrica, que representa más del 99 % de su matriz eléctrica. Ese excedente de energía, sobre todo en los meses de lluvia, se convierte en una herramienta económica: se usa para generar BTC de forma limpia y sostenible.
Actualmente, Bután habría acumulado cerca de 12 000 bitcoins, valorados en más de 1 300 millones de dólares, lo que equivale a más del 30 % de su PIB. La minería no se queda en las reservas: parte de esos BTC se han utilizado para financiar gasto público. En 2023, el país vendió más de 360 BTC para aumentar salarios en el sector estatal y cubrir déficits fiscales provocados por la caída del turismo.
El modelo se expande con proyectos como la Gelephu Mindfulness City, una zona económica con arquitectura budista, energía 100 % renovable y política pro-cripto. Allí, Bitcoin, Ethereum y BNB formarán parte de las reservas estatales. Más de 1 000 comercios ya aceptan pagos cripto mediante Binance Pay, lo que impulsa un turismo más digital.
La estrategia no está exenta de riesgos. La dependencia del precio del BTC puede generar inestabilidad fiscal. El plan de expansión a 600 MW también plantea desafíos energéticos que podrían afectar exportaciones y tensar relaciones regionales.
Aun así, Bután bitcoin verde representa un caso único de soberanía tecnológica. Un país pequeño, pero decidido a convertir su energía limpia en reservas digitales para fortalecer su economía de forma autónoma y consciente.
Fuente: onesafe